Nuevas tecnologías y
Psicología. Una perspectiva actual
ALEJANDRA TRUJILLO BORREGO
Hospital Punta Europa
(Algeciras, Cádiz)
En los últimos años las tecnologías de la información y
la comunicación están irrumpiendo de forma trepidante en todas las áreas del
saber y se están haciendo hueco en la sociedad como algo cotidiano,
especialmente internet. En nuestro mundo han surgido nuevas realidades como el
comercio electrónico a través de internet, las universidades virtuales, la
telefonía móvil, la telemedicina o las plataformas digitales. Hasta ahora nunca
las nuevas tecnologías habían tenido un papel tan preponderante en la vida cotidiana.
No sólo nos ofrecen todo tipo información o formación sino que nos sirven para
comunicamos con los demás.
El advenimiento de la Sociedad de la Información trae
consigo un conjunto de transformaciones económicas y sociales que cambian la
base material de nuestra sociedad. Tal vez uno de los fenómenos más
espectaculares sea la introducción generalizada de las Tecnologías de la
Información y de la Comunicación en todos los ámbitos de nuestras vidas. Están
cambiando nuestra manera de hacer las cosas: de trabajar, divertirnos,
relacionamos y de aprender. Puede deducirse que todos estos cambios no sólo
afectan a la vida cotidiana sino a multitud de disciplinas científicas, entre
ellas, la Psicología.
No olvidemos que la creación de los primeros ordenadores,
la cibernética y el desarrollo de la Teoría de la comunicación de Shannon
(1948), que sugiere la analogía entre la mente y los canales de información,
proporcionan, allá por la década de los 60 el marco conceptual a la Psicología
Cognitiva, cuyo objetivo fundamental supone el análisis de los procesos
mentales humanos. La aplicación de estos conceptos lleva a la analogía
mente-ordenador.
Esta analogía es exclusivamente funcional, es decir,
hace referencia a lo que sucede en el interior, el sistema de control. Sin
embargo, no es necesario remontarse medio siglo atrás para percatarse de las
múltiples repercusiones que el desarrollo de estas tecnologías (en adelante
TICs) genera sobre la Psicología en general, y sus ramas en particular. Dichas
repercusiones están generando transformaciones importantes de las estructuras
sociales, políticas y económicas de las sociedades actuales y, en consecuencia,
también han sido potenciadoras de nuevos contextos de evaluación e intervención
(Saldaña, 2001). A lo largo del presente documento se expondrá la naturaleza de
tales cambios (sobre todo los provenientes del máximo exponente del último
avance tecnológico: internet), y cómo puede afectar en un presente y futuro
inmediato a nuestra disciplina.
TICs
y Psicología Clínica
No cabe duda de
que existen avances en la Psicología Clínica generados por las TICs que todos
consideramos contribuciones beneficiosas para el desarrollo y aplicación de
dicha disciplina. Buen ejemplo de ello lo tenemos en los Tests Adaptativos
Informatizados (TAIs). En líneas generales, la gran desventaja en el uso del
TAI viene marcada por la gran limitación que supone disponer de un amplio
equipo informático capaz de albergar a un número de alumnos que tienen que
someterse a una prueba determinada. Sin embargo, la administración de estos
tests informatizados presenta varias ventajas técnicas indiscutibles (Prieto y
otros, 1993):
Ø Permite el almacenamiento de los datos sin etapas
previas de codificación, escritura, etc.
Ø Posibilita la calificación inmediata de los sujetos en
distintas variables, modelos de puntuación y baremos.
Ø Permite el diseño y empleo de test adaptados al sujeto.
Ø Facilita el registro del tiempo de latencia de la
respuesta a cada ítem y de otras variables, como por ejemplo el control de
correcciones a cada respuesta. Este aspecto es de gran importancia para el
desarrollo de test actitudinales a partir del enfoque del procesamiento de la
información.
Por otro lado, el uso de la tecnología dentro de la
Psicología Clínica no siempre ha sido aceptado sin reparos en todos los casos.
Uno de los aspectos que más controversia ha generado en este ámbito es el de
las ciberterapias. Actualmente, el desarrollo de Internet y de las
telecomunicaciones permite en algunos casos (no es aplicable a todos los
trastornos) la posibilidad de recibir atención psicológica a distancia; en
Medicina y Psiquiatría ya es un hecho: la telemedicina. La telemedicina, en
tanto, es el uso de información electrónica y tecnológica de comunicación para
propiciar cuidados en la salud cuando la distancia separa a los participantes.
Ventajas que ofrece la
psicoterapia a través de la red
Tratamiento de problemas no clínicos: Consultas sencillas, aclaraciones, asesoramiento y
consejo psicológico pueden llevarse a cabo con toda efectividad mediante correo
electrónico o chat. A menudo los pacientes únicamente buscan información
relevante para su problema. Una respuesta clara y acertada, acompañando
manuales o guías de interés o sugiriendo biblioterapia puede ser un modo
adecuado de aconsejar a un paciente sobre su problema.
El aumento de la frecuencia de contacto terapéutico: No es preciso que se limite a unas citas predeterminadas,
sino que pueden establecerse comunicaciones más frecuentes (por ejemplo,
diarias) con facilidad, si se prescriben. O simplemente emplear el correo
electrónico como instrumento de contacto entre citas presenciales más
demoradas.
Relativa menor onerosidad: el coste de las sesiones a través de Internet es
relativamente menor que el coste de las sesiones en persona.
Posibilidad de
archivar íntegramente toda comunicación
mantenida entre psicólogo/a y paciente.
La flexibilidad del medio, que admite múltiples formas de comunicación (chat,
videoconferencia. correo, comunicación telefónica, envío de archivos, etc.), es
siempre una ventaja a destacar.
Evitaría las desventajas que conllevan los consabidos y eventuales
desplazamientos de terapeuta y/o cliente, ya que reduciría las fronteras de
espacio-tiempo, favoreciendo asimismo una mayor flexibilidad en las agendas de
cada uno.
Comunicación asincrónica: el correo electrónico proporciona tanto al cliente como
al terapeuta la oportunidad de elaborar en profundidad que se va a comunicar,
algo que puede incrementar una claridad en la comunicación y hacer
intervenciones con más incisividad, yendo al núcleo de los problemas.
Grupos de soporte:
internet puede facilitar la provisión de grupos de soporte para poblaciones
infra-atendidas. Puede ser más indicado para personas con enfermedades o
discapacidades que hacen más difícil o que imposibilitan el acceso a grupos de
una forma física. Y también puede ser la vía para formar grupos de apoyo para
personas con patologías extremadamente poco frecuentes y que serían imposibles
en persona.




