viernes, 24 de agosto de 2018

Nuevas tecnologías y Psicología. Una perspectiva actual

ALEJANDRA TRUJILLO BORREGO
Hospital Punta Europa (Algeciras, Cádiz)






En los últimos años las tecnologías de la información y la comunicación están irrumpiendo de forma trepidante en todas las áreas del saber y se están haciendo hueco en la sociedad como algo cotidiano, especialmente internet. En nuestro mundo han surgido nuevas realidades como el comercio electrónico a través de internet, las universidades virtuales, la telefonía móvil, la telemedicina o las plataformas digitales. Hasta ahora nunca las nuevas tecnologías habían tenido un papel tan preponderante en la vida cotidiana. No sólo nos ofrecen todo tipo información o formación sino que nos sirven para comunicamos con los demás.

El advenimiento de la Sociedad de la Información trae consigo un conjunto de transformaciones económicas y sociales que cambian la base material de nuestra sociedad. Tal vez uno de los fenómenos más espectaculares sea la introducción generalizada de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación en todos los ámbitos de nuestras vidas. Están cambiando nuestra manera de hacer las cosas: de trabajar, divertirnos, relacionamos y de aprender. Puede deducirse que todos estos cambios no sólo afectan a la vida cotidiana sino a multitud de disciplinas científicas, entre ellas, la Psicología.

No olvidemos que la creación de los primeros ordenadores, la cibernética y el desarrollo de la Teoría de la comunicación de Shannon (1948), que sugiere la analogía entre la mente y los canales de información, proporcionan, allá por la década de los 60 el marco conceptual a la Psicología Cognitiva, cuyo objetivo fundamental supone el análisis de los procesos mentales humanos. La aplicación de estos conceptos lleva a la analogía mente-ordenador.

Esta analogía es exclusivamente funcional, es decir, hace referencia a lo que sucede en el interior, el sistema de control. Sin embargo, no es necesario remontarse medio siglo atrás para percatarse de las múltiples repercusiones que el desarrollo de estas tecnologías (en adelante TICs) genera sobre la Psicología en general, y sus ramas en particular. Dichas repercusiones están generando transformaciones importantes de las estructuras sociales, políticas y económicas de las sociedades actuales y, en consecuencia, también han sido potenciadoras de nuevos contextos de evaluación e intervención (Saldaña, 2001). A lo largo del presente documento se expondrá la naturaleza de tales cambios (sobre todo los provenientes del máximo exponente del último avance tecnológico: internet), y cómo puede afectar en un presente y futuro inmediato a nuestra disciplina.


TICs y Psicología Clínica

 No cabe duda de que existen avances en la Psicología Clínica generados por las TICs que todos consideramos contribuciones beneficiosas para el desarrollo y aplicación de dicha disciplina. Buen ejemplo de ello lo tenemos en los Tests Adaptativos Informatizados (TAIs). En líneas generales, la gran desventaja en el uso del TAI viene marcada por la gran limitación que supone disponer de un amplio equipo informático capaz de albergar a un número de alumnos que tienen que someterse a una prueba determinada. Sin embargo, la administración de estos tests informatizados presenta varias ventajas técnicas indiscutibles (Prieto y otros, 1993):

Ø  Permite el almacenamiento de los datos sin etapas previas de codificación, escritura, etc.
Ø  Posibilita la calificación inmediata de los sujetos en distintas variables, modelos de puntuación y baremos.
Ø  Permite el diseño y empleo de test adaptados al sujeto.
Ø  Facilita el registro del tiempo de latencia de la respuesta a cada ítem y de otras variables, como por ejemplo el control de correcciones a cada respuesta. Este aspecto es de gran importancia para el desarrollo de test actitudinales a partir del enfoque del procesamiento de la información.

Por otro lado, el uso de la tecnología dentro de la Psicología Clínica no siempre ha sido aceptado sin reparos en todos los casos. Uno de los aspectos que más controversia ha generado en este ámbito es el de las ciberterapias. Actualmente, el desarrollo de Internet y de las telecomunicaciones permite en algunos casos (no es aplicable a todos los trastornos) la posibilidad de recibir atención psicológica a distancia; en Medicina y Psiquiatría ya es un hecho: la telemedicina. La telemedicina, en tanto, es el uso de información electrónica y tecnológica de comunicación para propiciar cuidados en la salud cuando la distancia separa a los participantes.


Ventajas que ofrece la psicoterapia a través de la red

Tratamiento de problemas no clínicos: Consultas sencillas, aclaraciones, asesoramiento y consejo psicológico pueden llevarse a cabo con toda efectividad mediante correo electrónico o chat. A menudo los pacientes únicamente buscan información relevante para su problema. Una respuesta clara y acertada, acompañando manuales o guías de interés o sugiriendo biblioterapia puede ser un modo adecuado de aconsejar a un paciente sobre su problema.

El aumento de la frecuencia de contacto terapéutico: No es preciso que se limite a unas citas predeterminadas, sino que pueden establecerse comunicaciones más frecuentes (por ejemplo, diarias) con facilidad, si se prescriben. O simplemente emplear el correo electrónico como instrumento de contacto entre citas presenciales más demoradas.

Relativa menor onerosidad: el coste de las sesiones a través de Internet es relativamente menor que el coste de las sesiones en persona.

 Posibilidad de archivar íntegramente toda comunicación mantenida entre psicólogo/a y paciente.

La flexibilidad del medio, que admite múltiples formas de comunicación (chat, videoconferencia. correo, comunicación telefónica, envío de archivos, etc.), es siempre una ventaja a destacar.

Evitaría las desventajas que conllevan los consabidos y eventuales desplazamientos de terapeuta y/o cliente, ya que reduciría las fronteras de espacio-tiempo, favoreciendo asimismo una mayor flexibilidad en las agendas de cada uno.

Comunicación asincrónica: el correo electrónico proporciona tanto al cliente como al terapeuta la oportunidad de elaborar en profundidad que se va a comunicar, algo que puede incrementar una claridad en la comunicación y hacer intervenciones con más incisividad, yendo al núcleo de los problemas.

Grupos de soporte: internet puede facilitar la provisión de grupos de soporte para poblaciones infra-atendidas. Puede ser más indicado para personas con enfermedades o discapacidades que hacen más difícil o que imposibilitan el acceso a grupos de una forma física. Y también puede ser la vía para formar grupos de apoyo para personas con patologías extremadamente poco frecuentes y que serían imposibles en persona.





TICs y Psicología de las Organizaciones

TICs y Psicología de las Organizaciones Del mismo modo que sucede en otras áreas, el cambio tecnológico también está modificando la estructura ocupacional, los grupos y organizaciones, la gestión empresarial y las relaciones con el entorno, lo que implica la aparición de nuevas formas de trabajo. Son múltiples y diversas las aplicaciones tecnológicas que están incidiendo sobre los procesos de trabajo y sobre las propias organizaciones de hoy día, lo que se puede comprobar en los grandes cambios que han venido aparejados por su aplicación.

De manera general podemos encontrar: Impacto sobre el puesto de trabajo y desempeño: se han visto afectadas las actividades y tareas que se realizan dentro de la organización (se requiere, entre otras cosas, mayor flexibilidad), cambiando de esta forma los puestos de trabajo (más autonomía, nivel de desafío, etc). Por ende, las habilidades y destrezas, es decir, las competencias requeridas para esos puestos de trabajos no serán las mismas, hasta el entorno físico del trabajo se ve afectado por esos cambios. Por otro lado aparecen nuevas modalidades de trabajo, como es el trabajo a distancia. Evidentemente estos cambios nos llevan a una mayor productividad obtenida por el trabajador, pero también les origina una sensación aguda de inseguridad, en mayor grado por el probable destino azaroso del trabajo asalariado convencional en el mundo tecnológico que está sobreviniendo.

 Impacto por el bienestar psicológico y calidad de vida laboral: aquí entra con fuerza el concepto de angustia tecnológica. Esto surge a raíz de todas las transformaciones psicológicas de que son partícipes los trabajadores con la introducción, por ejemplo, de la informática (inseguridades, dependencias, desconocimientos, sensación de atraso, entre otras). Sin embargo, los cambios que se han dado en la concepción de puesto de trabajo, como por ejemplo la aparición de las oficinas virtuales y otras muchas modalidades que permiten hacer negocios a distancia, conllevan implicaciones ventajosas para el asalariado. También los horarios del trabajador se flexibilizan, permitiendo, en muchos casos, trabajar en las casas. Las organizaciones de hoy están llamadas, en ese caso, a buscar una relación favorable entre estos dos conceptos, donde el papel que juega nuestra disciplina debe ser fundamental.

El impacto sobre las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo: sobre este punto cabe destacar el valor y relevancia que ocupan la comunicación en el mundo de hoy, pues es a través de ésta que se ejerce mayor influencia sobre las personas y se propician los cambios. Sin embargo, la forma de comunicarse, es decir, de relacionarse interpersonalmente, también se han visto transformada en cuanto que ha variado la frecuencia de los contactos y el tipo de interacciones entre las personas (a través de la red). Esto implica que la capacidad de influencia entre las personas o grupos está determinada, en su mayoría, por el factor tecnológico. Por otro lado, las funciones de supervisión y control han sido transferidas de las personas a las máquinas, suscitando nuevas necesidades en estas áreas; las computadoras sustituyen vetustas y lentas comunicaciones de la legendaria cadena de mando de la época industrial. Los ordenadores nos facilitan crear nuevos formatos de comunicación e interacción. Y no es necesario señalar de nuevo la importancia de las TICs (en concreto los ordenadores) para trabajar con y para la información.

Impacto sobre la estructura y procesos organizacionales: es evidente que ya las organizaciones no son las mismas, por tanto, así como deben cambiar las personas también deben adaptarse a las nuevas condiciones la estructura organizacional, de manera que facilite la incorporación de estos cambios en el ambiente de trabajo. La forma de hacer las cosas, también debe asumir e incorporar a la tecnología como centro del proceso. Asimismo, el impacto de las TICs se produce no sólo en los trabajadores sino igualmente en los empleadores, que se ven obligados a abandonar las antiguas organizaciones burocráticas frente a las nuevas y mayores oportunidades de utilizar los conocimientos codificados.






TICs y Psicología de la Educación

Desde el punto de vista de la educación, las nuevas tecnologías y, especialmente internet, están generando nuevas formas de comunicación. Una de las principales aplicaciones educativas es la interacción entre el profesor y el alumno o incluso la clase en general. No resulta raro empezar a ver en España cómo los alumnos y los profesores se comunican de forma periódica vía e-mail para hacer comentarios sobre la asignatura, programa, etc., sin necesidad del espacio real del aula. Incluso es posible una forma generalizada de comunicación con los alumnos, enviando mensajes generalizados para difundir bibliografía o nuevos apuntes sin hacer ya uso de los tradicionales apuntes o fotocopias de reprografía. Y esto tan sólo para poner un ejemplo de los más sencillos de cómo están cambiando los tipos de comunicación y, por consiguiente, de la función del docente.

Es indudable que en el caso de la educación presencial la figura de profesor sigue teniendo una importancia clave, aunque podría estar complementada no sólo con todo lo que aporta Internet sino con otras tecnologías más sencillas o familiares como pueda ser el vídeo. Esta última práctica es ya muy común dentro de los centros educativos. Las videoconferecias podrían ser otras herramientas para conocer aspectos de una disciplina, pudiendo ver en directo otros centros y otras clases, produciéndose así un feedback o retroalimentación entre distintos centros con profesores y alumnos de distintos lugares, incluso países, fomentando así la participación local, nacional e internacional.

En virtud de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, se ha roto el esquema unidireccional emisor-receptor en el ámbito educativo. Los receptores pueden –y deben– participar activamente en la generación de contenidos, hecho que sin duda beneficiará el proceso y el resultado educativo. Tal como se ha indicado, Internet, convertido en un fenómeno sociológico no sólo se limita al uso que pueda hacer el profesor o el alumno para comunicarse entre ellos sino que ofrece todo un mundo de información al mismo tiempo que contacto con otros centros ya sean universitarios como a otros niveles. La gran cantidad de información, en muchos casos de primera mano, de base de datos, de referencias, etc. hacen que en muchos casos la información que ofrece un profesor sobre su asignatura se quede corta, mientras que la red desborda de información actual a cada momento.

Por otro lado, el actual escenario de convergencia de medios puede resultar el ámbito ideal para el obligado desarrollo de los valores educativos, aspectos tan olvidados hasta hace relativamente poco por nuestro sistema educativo. Por todo ello, en el mundo del saber postmoderno, el acento ya no está puesto únicamente en la adquisición de conocimiento sino, además, en el uso creativo de los medios. El proyecto de la comunidad educativa es utilizar las tecnologías de la información y la comunicación como instrumentos integradores de formación y desarrollo de capacidades, atendiendo a las necesidades específicas e individuales de cada alumno/a y bajo una perspectiva interdisciplinar.

 No obstante, las TICs se consideran como uno de los instrumentos más eficaces para la formación a lo largo de la vida, que potenciará la adaptabilidad a las nuevas exigencias de la sociedad, ya sea desde el ámbito del empleo, de la industria, del comercio o de la vida cotidiana. Sin embargo, esto no es tarea fácil, pues todo plan de introducción de las Nuevas Tecnologías en el entorno educativo debe contemplar, de forma simultánea, la dotación tecnológica de los centros, la formación del profesorado y el desarrollo de contenidos, cosa que no siempre es posible.








Inconvenientes de esta nueva forma de terapia


Pérdida de claves visuales y auditivas: Pérdida de la comunicación no verbal. Esto origina dificultad en la evaluación del paciente, problemas de diagnóstico, de percepción de la identidad del cliente, problemas en cuanto a las bases teoréticas de la intervención –que ahora han de ser diferentes–, y problemas en la percepción de dificultades de comunicación en el paciente.


Transmisión: aunque el encriptamientode mensajes ofrece una determinada seguridad, no garantiza al cien por cien que el mensaje no pueda ser interceptado y accedido por piratas informáticos. Por eso se recomienda al terapeuta no guardar información en discos duros accesibles a través de la red, ni dejar información accesible al alcance de personas no autorizadas, así como tener en cuenta la necesidad de realización de copias de seguridad regulares de la información de las sesiones. Del mismo modo, al cliente se le aconseja prudencia sobre el hecho de mandar información desde el trabajo –el empleante, en EE.UU. tiene derecho a leerlo–, o desde casa (las personas que conviven con él pueden acceder a los ficheros clínicos). Por todo ello nos surge un nuevo inconveniente...


La confidencialidad: ya que según lo anteriormente comentado es más difícil asegurar la confidencialidad a través de Internet que en psicoterapia tradicional.


Competencia: la falta de formación de los profesionales en este nuevo tipo de terapia también es un tema importante a tener en cuenta, desde el punto de vista de las implicaciones éticas y legales de este nuevo tipo de intervenciones (basadas en texto).


Manejo de crisis: es más difícil, porque el cliente mantiene el anonimato y el terapeuta puede estar no familiarizado con los recursos de la zona donde está el cliente. Además se dan problemas sobre el informe que se debe emitir sobre la posibilidad del paciente de hacer daño a terceros, o del peligro sobre su propia seguridad. Esto, se hace aún más complicado cuando cliente y terapeuta son de ámbitos geográficos (y consecuentemente jurisdiccionales) diferentes.


Aspectos jurídicos y legales: en este sentido es fundamental el tema de la trascendencia de las fronteras físicas que implica internet. Por eso, el hecho de que terapeuta y cliente sean de distintos estados o de distintos países, con leyes diferentes, supone un reto a la hora de establecer y uniformar criterios legales de regulación de estas actividades. Es un desafío, que tiene implicaciones también en otros niveles de la actividad humana.


Dificultad (no imposibilidad) en el establecimiento de una buena relación terapéutica. Los mandamientos rogerianos de congruencia, empatía y aceptación incondicional tendrían dificultad en establecerse durante una comunicación por chat en internet; se precisaría un buen dominio del lenguaje y de la comunicación escrita emocional. En una intervención empleando programas de audio-conferencia podría salvarse fácilmente este inconveniente.


El problema de la asincronía es relevante en la terapia e-mail; es decir, mediante el intercambio de mensajes de correo electrónico. A menudo los pacientes prefieren respuestas inmediatas a sus problemas y no aceptan demoras excesivas en el correo.
Alargamiento de la terapia. Si no se emplea audio durante una comunicación terapéutica por Internet, un tratamiento psicológico puede extenderse en el tiempo excesivamente, ya que el volumen de información que puede ser intercambiado por escrito siempre será inferior y más lento en su transmisión que utilizando un sistema de audio.












jueves, 23 de agosto de 2018



ANEXOS


Buscador académico usado: “Google académico”

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Referencias bibliográficas

BORREGO, A. T. (2005). Nuevas tecnologías y Psicología. Una perspectiva actual. Apuntes de Psicología23(3), 321-335.