Inconvenientes
de esta nueva forma de terapia
Pérdida de claves visuales
y auditivas: Pérdida de la comunicación no verbal. Esto
origina dificultad en la evaluación del paciente, problemas de diagnóstico, de
percepción de la identidad del cliente, problemas en cuanto a las bases
teoréticas de la intervención –que ahora han de ser diferentes–, y problemas en
la percepción de dificultades de comunicación en el paciente.
Transmisión: aunque
el encriptamientode mensajes ofrece una determinada seguridad, no garantiza al
cien por cien que el mensaje no pueda ser interceptado y accedido por piratas
informáticos. Por eso se recomienda al terapeuta no guardar información en
discos duros accesibles a través de la red, ni dejar información accesible al
alcance de personas no autorizadas, así como tener en cuenta la necesidad de
realización de copias de seguridad regulares de la información de las sesiones.
Del mismo modo, al cliente se le aconseja prudencia sobre el hecho de mandar información
desde el trabajo –el empleante, en EE.UU. tiene derecho a leerlo–, o desde casa
(las personas que conviven con él pueden acceder a los ficheros clínicos). Por
todo ello nos surge un nuevo inconveniente...
La confidencialidad: ya
que según lo anteriormente comentado es más difícil asegurar la confidencialidad
a través de Internet que en psicoterapia tradicional.
Competencia: la
falta de formación de los profesionales en este nuevo tipo de terapia también es
un tema importante a tener en cuenta, desde el punto de vista de las
implicaciones éticas y legales de este nuevo tipo de intervenciones (basadas en
texto).
Manejo de crisis: es
más difícil, porque el cliente mantiene el anonimato y el terapeuta puede estar
no familiarizado con los recursos de la zona donde está el cliente. Además se
dan problemas sobre el informe que se debe emitir sobre la posibilidad del
paciente de hacer daño a terceros, o del peligro sobre su propia seguridad.
Esto, se hace aún más complicado cuando cliente y terapeuta son de ámbitos geográficos
(y consecuentemente jurisdiccionales) diferentes.
Aspectos jurídicos y
legales: en este sentido es fundamental el tema de la
trascendencia de las fronteras físicas que implica internet. Por eso, el hecho
de que terapeuta y cliente sean de distintos estados o de distintos países, con
leyes diferentes, supone un reto a la hora de establecer y uniformar criterios legales
de regulación de estas actividades. Es un desafío, que tiene implicaciones
también en otros niveles de la actividad humana.
Dificultad (no
imposibilidad) en el establecimiento de una buena relación
terapéutica. Los mandamientos rogerianos de congruencia, empatía y aceptación
incondicional tendrían dificultad en establecerse durante una comunicación por
chat en internet; se precisaría un buen dominio del lenguaje y de la comunicación
escrita emocional. En una intervención empleando programas de audio-conferencia
podría salvarse fácilmente este inconveniente.
El problema de la
asincronía es relevante en la terapia e-mail;
es decir, mediante el intercambio de mensajes de correo electrónico. A menudo
los pacientes prefieren respuestas inmediatas a sus problemas y no aceptan demoras
excesivas en el correo.
Alargamiento de la terapia.
Si no se emplea audio durante una comunicación terapéutica por Internet, un
tratamiento psicológico puede extenderse en el tiempo excesivamente, ya que el
volumen de información que puede ser intercambiado por escrito siempre será inferior
y más lento en su transmisión que utilizando un sistema de audio.

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